martes, 10 de agosto de 2010
Entrevista a Mora Godoy
Mora Godoy
“Mi éxito no me hace perder la cabeza y menos las ganas de salir al escenario”
Es la bailarina y coreógrafa de tango más prestigiosas de la Argentina. Instaló una nueva forma de bailar, en la que combina lo tradicional y lo moderno del tango, con técnicas de ballet clásico. Recorrió el mundo con exitosos espectáculos que le proporcionaron un gran reconocimiento.
Ordenada, exigente, hiperactiva y extremadamente apasionada son adjetivos que definen a Mora Godoy. Esta bailarina, coreógrafa, directora y productora tiene un reconocimiento mundial muy merecido. Egresó como Bailarina Clásica del Instituto Superior de Arte del Teatro Colón. Debutó bailando profesionalmente a los once años y al poco tiempo fue a perfeccionarse a Rusia, de la mano de Olga Ferri.
Comenzó su carrera en la compañía Tangox2 y desde allí no paró de trabajar. La Academia de Tango Nacional la nombró miembro de la generación intermedia, entre muchos otros premios que recibió. Fue elegida por los Rolling Stones para realizar un show privado y fue tapa de la revista Playboy en 2006. Recorrió el mundo con exitosos shows que ella misma dirigió, como Tanguera, Tangodisea y Shine On Tour 2008. Tiene su propia compañía y hace 10 años que dirige una Escuela de Tango.
Mora es una mujer emprendedora y muy activa. Pero, cuando llega a su casa, la exitosa bailarina desaparece y se puede ver a una mamá relajada que se dedica exclusivamente a su hija. Cuadros con fotos de ambas invaden las paredes de su hogar. Plantas de diferentes verdes decoran el balcón de una mujer sencilla que sabe claramente lo que quiere.
Su nueva obra: Puerto Buenos Aires es un musical que combina lo tradicional y lo vanguardista del tango en el ámbito de Puerto Madero. Mora Godoy protagoniza el espectáculo junto a Maximiliano Guerra, Patricia Sosa y Raúl Lavie. Dirigido y coreografiado por Gustavo Zajac.
¿Cómo vivís Puerto Buenos Aires, tu nueva obra?
La verdad que muy bien, mejor de lo que me imaginaba. Creo que cuando uno hace un trabajo de varios meses lo más importante es ir feliz, poder relajarse y estar tranquila. Es una de las cosas que hace tiempo me propuse dentro de mi carrera, poder hacer trabajos en los cuales sea feliz para lograr disfrutar de lo que más me gusta, bailar. Estoy en un muy buen momento, tan particular que me permite hacer este tipo de obra en el que hay cuatro protagonistas. Todos estos años yo estuve acostumbrada a protagonizar sola mis espectáculos, y no solamente eso, también a dirigirlos, a coreografiarlos, pensar en el vestuario; a producirlos prácticamente. Este musical me dio la posibilidad de poder disfrutar desde otro lugar y atender más a mi hija, por ejemplo.
Durante el musical realizas dúos con Maximiliano Guerra ¿Cómo te sentís trabajando con él?
Muy bien, es muy buen compañero. En realidad los cuatro protagonistas nos llevamos perfectamente, hay muy buen clima de compañerismo, lo que es muy importante.
¿Cómo es el recibimiento por parte del público?
Es divino, todas las noches el público se lleva algo de cada uno de nosotros. Es un espectáculo con una diversidad enorme de cantos, bailes y con un gran equipo de bailarines. Lo que me parece más importante es que es un 2009 muy duro en Argentina y hay un empresario, que es Cristián Caram, que se jugó por una mega apuesta, lo que es muy valioso.
¿Cuál es el momento de la obra que más disfrutas?
El momento que más disfruto es el baile que hago de rojo porque tiene mucho de mí, es una síntesis de lo que soy yo como bailarina. Contiene cosas de Jazz, de un tango muy vertiginoso y todo ese movimiento de manos que yo traigo del ballet. Es una interpretación que bailo sola, en pareja y en trío. Me parece que simplifica un poco mi carrera.
¿Cuándo comenzó tu interés por el tango?
Desde que lo escuche prácticamente. Cuando estaba estudiando en el Teatro Colón oí a Piazzolla y me encantó. Desde ese momento, me quedo como un bichito, algo adentro que siempre quise hacer. Cuando yo empecé a estudiar tango no había las academias que hay hoy, era bastante difícil saber dónde, cómo y con quién estudiar. Pero eso se fue forjando, y entré en una compañía que se llama tangox2 dónde estuve 5 años. Después de ahí, hice las clases para aprender a bailar tango en Sólo Tango, que se lanzaron a todo el mundo. Así, empecé a hacerme conocida, armé mi propia compañía y luego mi escuela que tiene hoy más de 300 alumnos, y cumplió más de diez años. Además, el multipremiado Tanguera que me consagra y me pone de alguna manera en otro lugar. De ahí no pare de hacer cosas.
Sus comienzos y sus experiencias como bailarina alrededor de todo el mundo.
Debutaste bailando profesionalmente a los once años y te fuiste al exterior cuando eras muy chica ¿Cómo fue esa etapa en tu vida?
Una etapa en la que aprendí a ser grande siendo chiquita. Imaginate que a los 11 años tenía un compromiso muy grande en el Teatro Colón haciendo Don Quijote, el Lago de los Cisnes, Hansel y Gretel y muchísimas obras más. A los 17 años viajé con Olga Ferri a Rusia donde me perfeccioné. Sí, crecí de golpe. Pero, eso me sirvió para tener la perseverancia, la paciencia y la tranquilidad para saber esperar el momento, y poder luchar y pelear por lo que más me gusta hacer que es bailar.
¿Tu familia te apoyo?
Sí, de eso no me puedo quejar.
A partir de ese momento, recorriste el mundo haciendo lo que te gusta, te perfeccionaste en el exterior y triunfaste ¿Es difícil mantenerse con los pies sobre la tierra?
Yo siento que más allá de mi éxito, mi trabajo fue muy escalonado, paso a paso, mes a mes, año a año y siento que eso me sustenta y me da una raíz muy fuerte. De ninguna manera pierdo la cabeza y menos esas ganas de salir al escenario, de pelearla cada día y de sentir cada vez cosas diferentes.
¿Qué trabajo o gira fue el que más satisfacciones te trajo?
Siempre que emprendo algo nuevo digo esto es lo más. Cada año, cada país, cada afiche que yo veo en las calles con mi foto, con mi nombre es una gran emoción. Siento que cada cosa la disfruto y la vivo como única. Sí te puedo nombrar hitos como haber tenido a Mick Jagger a un metro de distancia.
Su vida privada.
¿Cómo es un día en la vida de una persona tan activa como vos?
Trato de no enloquecerme. Por ejemplo, ayer fue mi día libre y fui a ver el hombre araña con mi hija y con mis sobrinos; yo soy muy mamá y muy tía. De ahí, los traje a mi casa a comer pizza, hice dormir a Bianca y me fui a una fiesta porque había un grupo de empresarios que quería conocerme para contratar mi grupo; volví a las 3 de la mañana. Hoy me desperté, estuve con mi hija, hice una nota con producción de fotos para una revista importante que duró dos horas acá en mi casa, después tuve que responder 20 mails, más los llamados a mi oficina, más los contratos. Ahora estoy haciendo un reportaje, en una hora me voy al show y vuelvo a las 2 de la mañana. También tengo que estar muy pendiente de mi escuela.
¿Te cansas o te desbordas a veces? La bailarina en la obra, la profesora en la escuela, la madre en el hogar y todavía queda ocuparse de la mujer.
Sí, la verdad que son muchas cosas. Pero, yo soy muy ordenada y eso me permite estar hoy tranquila tomando un té con mi mamá o disfrutando de mi hija. Además, estoy diciendo que no a muchos trabajos o propuestas, trato de elegir donde quiero estar.
Mora Godoy y su ex pareja Junior Cervila estaban de gira por Rusia cuando se enteraron que iban a ser padres. La bailarina comenzó a sentirse cansada y agitada durante los espectáculos, y se realizó, entonces, un análisis de sangre que le debeló la buena noticia. Desde allí, todo fue alegría para la pareja. Mora fue una embarazada muy activa que bailó durante los primeros cuatro meses y se entrenó, con los cuidados necesarios, durante el resto del embarazo.
Después de casi dos años del nacimiento de Bianca, el 13 de junio de 2007, Mora esta enloquecida con ella. “Nuestra relación es divina, somos muy pegadas, siamesas para todos lados. Estoy fascinada, enamorada de mi hija”.
¿Se te ve muy exigente con vos misma, sos así con Bianca?
No, la verdad es que la dejo hacer lo que quiere.
Dicen que el talento también se hereda ¿Te gustaría que siga los pasos de su madre?
Me gustaría que ella haga lo que quiera, no quiero imponerle nada, ni decirle lo que tiene que hacer. La verdad es que no necesito bailar a través de ella, ni exigirle cosas que yo no haya hecho o que quiera repetir; yo la voy a apoyar en lo que sea. Igualmente ella no para de bailar cuando me ve.
¿Te gustaría tener más hijos?
Sí me encantaría, pero no ahora. Recién me recuperé y estoy nuevamente en acción después de mucho entrenamiento.
¿Tenés alguna Manía?
mmm… no. Lo que sí me gusta es estar sola. Imagínate que yo estoy todo el tiempo con gente, hay momentos en los que necesito soledad. Me gusta estar mucho en mi casa, me gustan las plantas, conectarme con cosas que me trasmitan paz, porque el escenario te da una adrenalina muy grande y es muy fuerte salir frente al público todas las noche. Fuera de eso, a veces me gusta estar sin maquillaje, sin vestirme, tranquila en mi casa. Yo bajo del escenario y soy Mora, me desprendo rápido del personaje.
¿Te queda algo en el tintero Mora?
Sí, llegar a Broadway, ya veremos cómo. Es lo último que me quedaría, si se cumple se cumple.
Mora Godoy, íntima con los Rolling Stones
Mora Godoy fue la bailarina elegida por los Rolling Stones en su gira por Buenos Aires a principios de 2006, para realizar un show privado para ellos y sus familias. La banda británica quería ver un gran espectáculo de tango y aprender a bailarlo. “Eso te puedo decir que fue único, haberlos tenido a los cuatros ahí con sus familias, y el hecho que me vieran bailar, que me eligieran, esas cosas sí me parecen como increíbles. No entró nadie de prensa, sólo estábamos nosotros. Es un momento que siempre recuerdo y voy a recordar, ellos se reían como locos, gritaban, y yo no podía creer que estuviera pasando”, contó Mora. Después del show, la reconocida bailarina les dio una pequeña clase de tango porque “los Rolling estaban fascinados”. La única condición que pusieron los maestros del rock fue que no se sacaran fotos ni se filmara. Sin embargo, ellos registraron cada momento del show de Mora, quien en el final del encuentro pudo conseguir una foto con Jagger. Después del espectáculo, la banda invitó a la tanguera y a todos sus bailarines a tomar algo todos juntos. “Hay muchas cosas que me permitió el tango, mi carrera, mi devoción, y siento que ese amor me retorna, me vuelve”, declaró Mora.
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